Sigourney Weaver se convirtió en una de las actrices más reconocibles de Hollywood después de su papel revelación como Ellen Ripley en Alien.
Su poderosa interpretación y su imponente presencia ayudaron a redefinir lo que el público esperaba de las heroínas de acción y la convirtieron en una estrella internacional.
El éxito de Alien dio lugar a varias secuelas, con Weaver regresando como Ripley en Aliens, Alien 3 y Alien Resurrection.

Su actuación en Aliens le valió una nominación al Premio de la Academia y la consolidó como una de las actrices más respetadas de su generación.
Más allá de la franquicia Alien, Weaver continuó interpretando papeles memorables en películas como Ghostbusters, Working Girl, Gorillas in the Mist y Avatar.
Su capacidad para desenvolverse entre la acción, la comedia, el drama y la ciencia ficción la convirtió en una de las estrellas más versátiles de Hollywood.
En el punto más alto de su carrera, Weaver era conocida por su alta estatura, sus rasgos distintivos y su segura presencia en pantalla. Fue especialmente admirada por interpretar a mujeres fuertes e independientes en una época en la que esos papeles todavía eran relativamente poco comunes.
A lo largo de las décadas, los fans han visto a Weaver envejecer de forma natural mientras continuaba trabajando en importantes películas y proyectos de televisión. Su apariencia ha evolucionado considerablemente desde que el público vio por primera vez a la actriz de cabello oscuro enfrentándose a alienígenas en la pantalla.

Hoy, Sigourney Weaver luce diferente de la mujer que se convirtió en un icono de la acción a finales de los años 70 y durante los 80.
Su cabello y sus rasgos maduros reflejan el paso del tiempo, pero su inconfundible presencia permanece. Después de décadas en Hollywood, continúa siendo reconocida como una de las estrellas femeninas más influyentes del cine.