George Hamilton se convirtió en uno de los protagonistas más reconocibles de Hollywood durante las décadas de 1960 y 1970.
Conocido por su atractivo físico, su cabello perfectamente peinado y su famoso tono de piel bronceado, rápidamente desarrolló una imagen diferente a la de casi cualquier otra estrella de su generación.
Su gran éxito llegó con películas como Crime and Punishment U.S.A. y Where the Boys Are, seguidas de importantes papeles en Love at First Bite y The Godfather Part III.
Su apariencia impecable y su personalidad carismática lo convirtieron en un rostro habitual en las portadas de revistas, programas de televisión y las alfombras rojas de Hollywood.

En el punto más alto de su fama, George era conocido como uno de los grandes galanes de Hollywood.
Su intenso bronceado llegó a estar tan estrechamente asociado con él que se convirtió en parte de su identidad pública, inspirando innumerables bromas y haciéndolo inmediatamente reconocible dondequiera que apareciera.
A diferencia de muchas estrellas de su época, George nunca desapareció por completo de los reflectores. Continuó actuando, apareciendo en televisión y adoptando su personalidad hollywoodense extravagante.
Pero las décadas pueden cambiar incluso los rostros más famosos.
El galán de cabello oscuro y extraordinariamente bronceado que el público recuerda de sus años de juventud ha envejecido naturalmente, y su apariencia reciente es muy diferente de la imagen que lo hizo famoso.
Hoy, George Hamilton conserva la confianza y el encanto que definieron su carrera.

Su apariencia puede haber cambiado considerablemente, pero su personalidad inconfundible permanece, recordando a sus fans por qué se convirtió en una de las estrellas más memorables de Hollywood.