Annie Lennox se convirtió en una de las voces y rostros más distintivos de la música durante la década de 1980.
Como una de las integrantes de Eurythmics, llamó la atención con su poderosa voz, su estilo atrevido y su imagen andrógina que hacía imposible confundirla con cualquier otra persona.

Su gran éxito llegó con el éxito mundial de Eurythmics “Sweet Dreams (Are Made of This)”. La canción se convirtió en uno de los temas que definieron la década, mientras que la llamativa apariencia de Lennox en el videoclip ayudó a convertirla en un ícono de la cultura pop mundial.
A lo largo de la década de 1980, Eurythmics lanzó una serie de canciones exitosas, entre ellas “Here Comes the Rain Again”, “Would I Lie to You?” y “There Must Be an Angel”. La voz dramática de Annie y sus atrevidas elecciones de moda la mantuvieron en el centro de la atención.
Más tarde construyó una carrera en solitario enormemente exitosa, lanzando éxitos como “Why” y “Walking on Broken Glass”. Su música recibió importantes premios y demostró que su éxito se extendía mucho más allá de sus años con Eurythmics.
En el punto culminante de su fama, Lennox era famosa por su cabello naranja extremadamente corto, sus trajes elegantes y su maquillaje atrevido. Su imagen desafiaba las expectativas tradicionales de las estrellas femeninas del pop y se convirtió en una de las imágenes más reconocibles de la década de 1980.

Con el paso de las décadas, la apariencia de Annie ha cambiado drásticamente. La cantante conocida por su estilo andrógino y su cabello corto y brillante ahora adopta un aspecto mucho más suave y natural.
Hoy, Annie Lennox se ve muy diferente de la artista que el público conoció por primera vez en la década de 1980.
Sin embargo, su poderosa voz y su imponente presencia siguen siendo inconfundibles, recordando a los fans por qué se convirtió en una de las cantantes más influyentes de su generación.